Las principales cualidades del verdadero líder

Cómo saber si vamos por el camino de inspirar a los demás a lograr un bien mayor

En todos los tiempos se han erigido líderes en diferentes ámbitos de nuestra vida, desde el trabajo, la familia y la sociedad. Pero muy pocos realmente logran alcanzar el verdadero liderazgo.

Para entenderlo debemos descubrir el nuevo concepto de liderazgo, aquel que realmente ayuda a transformar para bien a las personas y sus entornos sociales. Anteriormente se consideraba como un proceso de influencia, de lograr que los demás hagan lo que quiere el líder con convencimiento propio. Parece una definición que suena clara y convincente, pero tenemos muchos ejemplos en nuestra historia personal y mundial que hace que pongamos en duda lo que algunos “líderes” hicieron con su influencia en sus seguidores. Bajo esta perspectiva el liderazgo es centrado en los intereses del que lo ejerce, por lo tanto, es de “auto-servicio” siendo el líder el mayor beneficiado.

De acuerdo a Ken Blanchard, una figura reconocida en la formación de líderes, el liderazgo se refiere a Desatar el poder y potencial en las personas y organizaciones para lograr un bien mayor. Liderar a un nivel más alto es un proceso de lograr resultados valiosos actuando con respeto, cuidado y justicia para el bienestar de todos los involucrados. Así con esta definición parece que muy pocos podrían considerarse verdaderos líderes.

Bajo esta perspectiva un líder en cualquier ámbito de la vida debe ser capaz de sostener esta visión para eventualmente lograr los resultados que se esperan de él. ¿Pero cuáles son las cualidades que debería tener una persona que quiera liderar a un conjunto de voluntades? De acuerdo a Napoleón Hill en su libro piense y hágase rico hay 11 características que lo identifican:

  1. El valor inquebrantable basado en el conocimiento de sí mismo y de su ocupación.
  2. El autocontrol. Si se logra, los demás lo emularán.
  3. Un gran sentido de justicia. Sin él no logrará mantener el respeto de sus seguidores.
  4. Decisión. Si vacila en sus decisiones perderá la confianza de su equipo.
  5. Precisión en sus planes. Si actúa basado en suposiciones tarde o temprano fallará.
  6. Voluntad de ir más allá de lo que se le pide. Si se hace de manera adecuada generará un ejemplo de involucramiento y compromiso.
  7. Personalidad agradable. Que permita un proceso de comunicación real y de valor entre sus seguidores.
  8. Simpatía y comprensión. La compasión y conocimiento más cercano de la gente que lidera le permitirá generar una lealtad inquebrantable.
  9. El dominio de los detalles. Propios de los aspectos que definan el éxito de lo que se proponga.
  10. Disposición a asumir toda la responsabilidad. En caso de errores o deficiencias de sus seguidores.
  11. Cooperativo. Deberá de aplicar el principio del esfuerzo cooperativo para lograr un resultado mayor que si sólo se realiza por un individuo. Y debe inducirlo como parte del ADN del equipo que tiene a su cargo.

Así como se ve ser líder requiere mucho más de constancia en el reforzamiento de las características que en la intensidad de su aplicación, por ello agregaría que la constancia y disciplina son elementos que sustentan la capacidad para desarrollar el liderazgo e integrarlo en nuestra forma de vida. Ya lo dicen los japoneses “La disciplina le gana a la inteligencia”.

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Ing. Carlos González Álvarez, PMP

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Bibliografía:
Leading at a higher level , Ken Blanchard, Pearsons Education Inc. Piense y hágase rico, Napoleon Hill, Penguin Group.

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